Amazon y la IA obligatoria: Cuando la productividad es opcional pero las métricas son sagradas

Si pensabas que las corporaciones no podían volverse más absurdas, Amazon acaba de subir el listón. Según un reportaje del Guardian, la empresa está obligando a sus empleados a usar herramientas de IA en todo, incluso cuando estas herramientas ralentizan el trabajo. Porque nada dice “innovación” como forzar el uso de tecnología defectuosa.

El martillo mágico de Bezos

“No miras el problema y dices ‘cómo uso este martillo que tengo’. Miras el problema y dices ‘¿es esto un problema para un martillo o algo más?'”, explica Lisa, una ingeniera de Amazon con más de una década en la empresa. Pero a Amazon eso le da igual. Tienen un martillo de IA y van a usarlo para todo: desde clavar clavos hasta hacer cirugía cerebral.

El resultado es previsible: empleados pasando más tiempo arreglando el código “slop” generado por IA que escribiéndolo desde cero. Una desarrolladora llamada Dina lo resume perfectamente: es como “intentar salir de un problema causado por IA usando más IA”. Meta-absurdo, nivel corporativo.

Big Brother te está mirando (usar IA)

Pero aquí viene lo mejor: Amazon no solo te obliga a usar IA, también te espía para asegurarse de que la uses lo suficiente. Han creado dashboards donde los managers pueden ver si sus empleados usan las herramientas de IA y con qué frecuencia. Algunos managers buscan que al menos el 80% de su equipo use IA semanalmente.

Y por si fuera poco, ahora las evaluaciones de rendimiento incluyen preguntas sobre “cómo aprovechaste la IA”. Porque aparentemente ya no basta con hacer bien tu trabajo; tienes que hacerlo mal pero con IA.

30.000 despidos mientras invierten 200.000 millones en IA

La guinda del pastel: Amazon ha despedido a 30.000 empleados corporativos (casi el 10% de su fuerza laboral) en los últimos cuatro meses, mientras anuncia una inversión de 200.000 millones de dólares en infraestructura de IA este año. La matemática es simple: despedir humanos, comprar robots, presentar mejores números en el siguiente trimestre.

Andy Jassy, CEO de Amazon, no se corta: en un email interno predijo que las “ganancias de productividad impulsadas por IA” reducirían la plantilla corporativa. Básicamente les está diciendo a sus empleados: “entrenen a sus reemplazos o los despedimos antes”.

La nueva normalidad tóxica

Lo más preocupante es que Amazon, como segundo empleador más grande de Estados Unidos, marca tendencias. Lo que hacen hoy, otras empresas lo copian mañana. Y lo que están haciendo es crear una cultura donde la adopción de herramientas (funcionen o no) importa más que los resultados.

“Siento que estamos en la vanguardia de una nueva etapa en las relaciones empleador-empleado con el advenimiento de la IA”, dice Jack, un ingeniero de software con más de una década en Amazon. Y no lo dice como algo bueno.

Mi opinión sin filtros

Esto no es adopción de IA, es IA-washing corporativo en estado puro. Amazon está usando la IA como excusa para implementar sistemas de vigilancia más sofisticados y justificar despidos masivos. No les importa si la IA mejora la productividad; les importa poder decir en las juntas de accionistas que son “una empresa de IA”.

La IA puede ser una herramienta increíble cuando se usa correctamente. Pero forzar su adopción indiscriminada es como obligar a un cirujano a operar con los ojos vendados “para innovar”. Es estúpido, contraproducente y potencialmente peligroso.

Al final, esto no es sobre tecnología. Es sobre poder, control y números en hojas de cálculo. Los empleados de Amazon no están siendo “empoderados” con IA; están siendo convertidos en conejillos de indias de un experimento corporativo que ya sabemos cómo termina.

¿La moraleja? Cuando una empresa empieza a medir la adopción de herramientas en lugar de resultados, es hora de actualizar el CV. Porque esa empresa ya no está gestionando personas; está gestionando métricas.

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